domingo, 18 de noviembre de 2012

RECICLARSE EN TIEMPOS DE GUERRA

Esta es la transcripción de un artículo publicado en la Revista 2012 de la Asociación de Antiguos Alumnos de la Escuela de Negocios ENAE.   Se basa en un desarrollo posterior de la entrada "Análisis grosero del sector de la construcción". 



"RECICLARSE EN TIEMPOS DE GUERRA"


El primer título del artículo se denominaba “Reciclarse en tiempos de Crisis”, pero con la maduración del otoño, la palabra “crisis” hasta parece demasiado suave. Estos momentos, en los que contamos con una Tasa de Paro de 24.63% (EPA 2012T2), son “tiempos de guerra”; por conseguir un empleo, por mantener el actual, por mejorar un trabajo precario.
Quiero plantear la situación, acotándola, desde un punto de vista mas particular, como ha sido la paulatina desintegración del Sector de la Construcción.
Como todos hemos conocido, la facilidad de crédito y las múltiples perspectivas de obtener beneficios sin riesgos, animaron durante casi una década el sector inmobiliario, y por ende a través de impuestos y licencias, multiplicaron los ingresos de las distintas Administraciones. Ambos, clientes principales de las empresas constructoras.
La ingente cantidad de trabajo por ejecutar implicó el crecimiento exponencial de las empresas del sector, tanto en número como en tamaño. Y por otro lado, a la vez que crecían las empresas creció el número de profesionales y trabajadores de las mismas.
Para situar el orden de magnitud de este fenómeno, vamos a presentar algunas de las cifras que acompañan al desarrollo anterior y que orienten a cualquier neófito. En primer lugar quiero hacer constar algunas aclaraciones al respecto:
-          Estamos hablando de la Construcción, por lo que vamos a disgregarla de la Promoción Inmobiliaria, la cual incluye la gestión de suelo, la gestión de la construcción y la comercialización de las obras.
-          Por otro lado, también nos encontramos con la Obra Pública (en adelante OP). Entiéndase aquella promovida por las diferentes Administraciones del Estado.
-          Existen otros tipo de trabajos y clientes no incluidos en las consideraciones anteriores (industriales, obra privada comercial, etc) que no se han recogido en las siguientes reflexiones.
El alcance de los datos analizados no pretende determinar el volumen global de la construcción en España, sino que simplemente quiere trasladar el estrangulamiento del sector que supone la situación actual.
En lo que respecta a la OP hemos tomado los datos publicados por SEOPAN, como observatorio de la construcción, mediante los valores aportados por las licitaciones de obras publicados en boletines. Estos valores indican los volúmenes de obra a ejecutar en los periodos de licitación y los consecutivos.

La serie de valores aportados se inicia en 2001 hasta 2011 e incluye segregada la licitación de la Administración General, Autonómica y Local. Destacar como la inversión tuvo un periodo de crecimiento hasta 2006, reduciéndose ligeramente en 2007 y 2008 y cayendo abismalmente durante 2009, 2010 y 2012.
En lo que respecta a la construcción de viviendas, hemos utilizado los valores recogidos en los informes anuales emitidos por los Colegios de Arquitectos. En estos informes se recogen los visados realizados por los colegiados con respecto a nuevas viviendas.

El proceso para cuantificar económicamente estos datos ha partido en considerar los m2 de construcción, a los cuales se les ha aplicado el valor de 750 €/m2 de precio medio estadístico de construcción (podría haber sido otro cualquiera, pero los valores resultantes se van a analizar de manera relativa y no absoluta).


En la siguiente tabla hemos integrado los valores anteriores, unificando OP y construcción de viviendas. El volumen de trabajo ejecutado en el 2011, ha dejado el sector reducido al 13%, del máximo conseguido en los últimos DIEZ AÑOS. Los valores del 2012 no se han incluido, pero las previsiones avanzan reducciones de otro 30%.
Y ante la pregunta - ¿Cuál puede ser la vía de la recuperación? - La respuesta se puede plantear desde el punto de vista de la dualidad Empresa - Trabajador, entendiendo la misma como una relación biunívoca.
Desde un planteamiento considerando las empresas nacionales, los procesos de crecimiento y diversificación de las empresas constructoras comenzaron hace ya mucho tiempo, cuando la alta profesionalización y eficacia de las mismas les permitió desembarcar en sectores afines. Los casos de éxito son numerosos; gestión de servicios urbanos, concesiones de infraestructuras, energéticos, gestión aeroportuaria, gestión de servicios sanitarios, gestión de transporte, logística, etc.
Pero desde un ámbito regional, en el que las empresas regionales no han alcanzado el mismo desarrollo de dicha red de diversificación, ¿Cuáles pueden ser las posibilidades que tenga una empresa para realizar un cambio de sector productivo?
Realmente; las mismas. La facilidad que han tenido las grandes empresas nacionales para poder realizar “el cambio” se basaba en su propia estructura y en la de los profesionales que las formaban. Y eso, las empresas regionales también lo pueden igualar.
Con este escenario, y con la perspectiva del cambio, es donde deben jugar su papel las Escuelas de Negocios. Tanto en la formación encaminada al reciclaje en otros campos de fácil acceso por parte de estos profesionales, como en la gestión y encauzamiento de las necesidades por parte de las empresas de contar con profesionales altamente cualificados.
Por último, queda una bolsa de trabajadores que pueden quedarse fuera del circulo anterior, y sin embargo como dijo Wiston Churchil “Un optimista ve una oportunidad en toda calamidad, un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad


Desde el punto de vista de empresarios ajenos al sector, es la oportunidad de contar con la disponibilidad de excelentes profesionales altamente cualificados para integrarse en muchos de los sectores ajenos a la construcción, y esto es algo que debieran aprovechar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario