lunes, 5 de noviembre de 2012

Partidos SA




El otro día, leyendo uno de esos libros raros, La Crisis Ninja de Leopoldo Abadía, figuraba la definición de empresa como:
  1. ·         Un grupo de personas organizadas de determinada manera.
  2. ·         Que ponen en juego dinero y trabajo haciendo una actividad determinada.
  3. ·         Para ganar la mayor cantidad posible de dinero.
  4. ·         De forma responsable, y sin dañar al prójimo.

Dado que la definición resulta totalmente lógica y universal, me deje llevar por las similitudes y viendo el telediario, después de la sucesión de políticos contando sus virtudes en la campaña de las elecciones en Cataluña, acabé pensando cuales serían las similitudes entre una empresa y un partido político.

Si seguimos los axiomas anteriores, tenemos.
  • Que los partidos se encuentran organizados de determinada manera. En esto nada que discutir, y hasta puede que estén más organizados que la mayor parte de las empresas de este país. La planificación a corto plazo de los partidos supera con creces cualquier expectativa. La necesidad de lidiar cada día con la prensa, y la “noticia del día” hacen de los políticos verdaderos expertos de la guerra cuerpo a cuerpo. Lamentablemente la percepción de la organización se diluye según alarguemos el horizonte temporal. Llegando a pensar que no existe, ni necesitan, tal organización a largo plazo.
  • En lo que respecta al segundo punto, claramente ponen en juego un dinero, que es el de sus presupuestos propios, y realizan una actividad, vendernos que son la mejor “opción”. En este punto, debemos discernir entre la gestión de la política y la gestión del partido.  Los partidos, nos “alquilan” a todos los españoles a sus políticos, para que los paguemos entre todos.
  • Con respecto a la generación de beneficios, según sean sus resultados electorales mayor cantidad de “alquilados” conseguirán colocar en el mercado. Por lo tanto mayores ingresos y mejores resultados económicos. Obviamente los partidos funcionan desde el punto de vista de una cooperativa, pero no propiedad de los afiliados, sino de los cargos internos y cargos “externos” (o puestecitos electos). De esta manera los beneficios de la mejora de gestión se reparte entre los cargos. La diferencia sustancial con las cooperativa es que el incremento de beneficios no se divide entre los mismos, sino que incrementa la masa de beneficiados.
  • Con respecto a la forma responsable y sin dañar al prójimo, resulta muy complicado de explicar. Y como el mundo estaría lleno de excepciones, mejor omitimos este punto.

Una vez que tenemos claro que un partido bastante parecido a una empresa, no deberían sorprendernos los siguientes comportamientos:

1.  Los partidos venden marketing. Básicamente como si fueran campañas de Ariel o Campofrío, necesitan obtener mejoras en la tarta electoral. Por ese motivo, los presupuestos de marketing se disparan de manera considerable en época de campañas, y por ese motivo resulta fácil caer en la tentación de vender “privilegios” al mejor postor.
2. Es un sector altamente cualificado, pero en una actividad totalmente ajena a la actividad productiva. El mejor político es el que mejor vende, y ya luego vendrá la gestión, que buena o mala siempre se podrá dar la vuelta.  Y es este enfoque el que  claramente marca las carreras de los profesionales que la integran, ya que en muchos casos ni siquiera se ha compatibilizado con otras actividades productivas.
3. Por último y lo mas importante, se supone que se deben al Interés General, pero este siempre queda supeditado al interés particular.  De esto no vamos a poner ejemplos, que no terminaríamos nunca.

Si consideráramos los dos grandes partidos como dos grandes empresas, veríamos que por un lado tenemos al CEO Rajoy, bastante tranquilo, ya que tiene garantizado el puesto durante un periodo relativamente largo (dos años en la visión cortoplacista de la política es un mundo) y por otro lado el CEO Rubalcaba, que le preparan la hoguera en cada Consejo de Administración.   Igualito, igualito que Appel vs Samsung o Google vs Microsoft…..



2 comentarios:

  1. Lo que pasa es que un partido (o sindicato) vive de lo que recibe de los presupuestos y de los creditos bancarios, y por tanto puede que no sean libres para decidir, como si lo son las empresas. Esa diferencia es grande

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  2. Efectivamente, los partidos viven de los ingresos generados a partir de los Presupuestos del Estado. Y con respecto a la condonación de las deudas bancarias, dudo que que hasta sea legal. ¿O no es una forma de financiación?. Piden un préstamo y luego negocian no pagarlo. Si lo hicieras tú con un familiar, y te crujiría Hacienda por no haberlo declarado como Trasmisiones Patrimoniales.

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