martes, 30 de octubre de 2012

La cirugía de los eres

en una fabrica abandonada de Crevillente by Adriano Agullo



En el estado general en que se encuentran las empresas españolas podemos afirmar que la que menos por la que mas, todas se encuentran aquejadas de alguna dolencia. Y lamentablemente mas que médicos con diagnósticos certeros y tratamientos de solvencia contrastada, lo que abundan son los curanderos y los vendedores de estampitas.

El diagnóstico de la enfermedad parte de una serie de síntomas comunes a todos las empresas. La falta de alimento por reducciones en las ventas dan lugar a una anemia, en la que se siente cansancio para hacer las actividades cotidianas. Además las circunstancias que vivimos tampoco garantizan que se coma todos los días, ya que hay retrasos considerables en el reparto de alimentos.  Por otro lado la insuficiencia respiratoria ante la falta de financiación, nos deja sin fuelle para acometer nuevos retos y ni siquiera para mantener el ritmo de la carrera. La mayor parte de las empresas parecen zombis avanzando sin rumbo.

En estos casos lo primero que te recetan es que se adelgace, reduciendo la tripita cervecera a su mínima expresión. Siempre se puede reducir “grasa”, pero después de varios años de adelgazamiento, quizá ya se haya reducido toda la “grasa” disponible.

Ante esta situación los empresarios acaban recurriendo en la mayor de las ocasiones a la autocuración. Y sobre todo a las recetas trasmitidas “boca a boca”.

Aquí es donde se pasa de los tratamientos superficiales a la cirugía. Los eres son como la cirugía; como la cura de la gangrena, en la que ya se cortan partes, miembros y extremidades, antes de que puedan afectar a la supervivencia del resto.

Como a todo el mundo, la cirugía le puede parecer el último recurso, pero este año ya solo nos queda pasar por quirófano. 

"Los ere aumentaron en un 70% hasta agosto 2012"

La enfermedad claramente está extendida y las amputaciones disparadas. 

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