martes, 10 de abril de 2012

Del estado de las autonomías: Escala 1:200.000


Se dice por ahí, que las ventajas del estado de las automías se resumen en la cercanía de los políticos que toman las decisiones a la población, y por tanto a los problemas de la misma. Vamos que según el político autonómico, le dice al de Madrid que se ponga a un lado, que el que conoce a los murcianos es él, y que con cuatro perras resuelve mejor que nadie. (Pongo el ejemplo murciano, por lo cerca que lo tengo, no vayamos con segundas).
Teniendo en cuenta que desde Madrid, los murcianos son un punto gordo en el mapa regional (con la escala 1:2.000.000, España nos cabe en uno solo) y si con cuatro perras se resuelven los problemas, para que vamos a complicarnos la cabeza, dirían en Madrid. Se las damos; para nosotros un problema menos y para él las cuatro perras.
Con estas, se vuelve el político autonómico encantado con sus cuatro perras y cuando llega a la mesa saca su plano de Murcia, (escala 1:200.000, que por ser uniprovincial cabemos en un solo plano) y se encuentra a los 45 alcaldes en la puerta, cada uno con su plano escala 1:50.000.
Ahora ya tenemos el problema, si solo tenemos 4 perras y 45 pidiendo, algo habrá que hacer para contentar. Pues muy fácil, entre déficit, deuda histórica y demás inventos financieros (que ahora descubrimos que no pagar a los proveedores no es déficit), lo estiramos para que le quede una perra a cada alcalde. Y aunque parezca increíble lo repetimos un par de añitos mas.
Al final, con la que está cayendo, ni a la Merkel ni a los banqueros de la City les caben en la mesa los planos de escala 1:200.000 para tener ni idea de donde vivo. Usan un globo terráqueo y de esos con bombillita dentro. Así que; o volvemos a plantearnos las cosas de manera global (unificando criterios de servicios, centrales de compra, quitando duplicidades, etc), o seguiremos como el legendario anuncio de Villarriba y Villabajo, pero sin detergente, que lo venden los alemanes y ya no dan crédito.

2 comentarios:

  1. Qué razón tienes, pero una vez más el problema viene por la mala gestión del político regional que no evalúa las necesidades de su región que dice él conocer por ser más próximo a ella, que sólo se fija en que regresa a su pueblo con la bolsa llena sin ser consciente de haber vendido su primogenitura por un plato de lentejas. Y el político nacional, por no exigir esos estudios previos y buscar sólo apuntarse el tanto de ser progre y descentralizador. Pero un exceso de afán centralizador tampoco me parece oportuno, ya que si no podemos llegar a cargarnos hasta los ayuntamientos. Pienso que en el fondo, no es tanto un problema de competencias centralizadas o descentralizadas sino de gestión, gestión de lo que no es mío sino de todos y para hacerlos llegar a todos. Como estamos de libros para aconsejar, aporto mi granito de arena: "La hora de los sensatos" de Leopoldo Abadía, en el que con sentido común y un poco de sacrificio se pueden arregalar las cosas.

    ResponderEliminar
  2. Al comentario anterior yo añadiría que el problema viene por la falta de educación y de formación
    decrática general ( o simplemente de la falta de formación) pues ¿cómo es posible que en un Ayuntamiento ( y elijo este nivel por ser el mas cercano y en en el que, sobre todo si es mediano o pequeño, se tiene mas información y los ciudadanos saben perfectamente quien es su alcalde y lo que ha hecho) se elija una y otra vez a personas que han de mostrado su incompetencia o su afición a las obras innecesarias o, incluso, su falta de honradez. Pienso que no existe la conciencia de que el dinero que gastan es de todos y que todo lo que gastan hay que pagarlo. Y así nos ha ido... No se si compartis esta opinión

    ResponderEliminar